martes, 5 de enero de 2010
El trabajo precario desde un punto de vista feminista
Silvia Federici analiza los límites y el potencial del concepto, entendido como una herramienta analítica y organizativa. Sostiene que el trabajo reproductivo es un continente oculto del trabajo y de la lucha que el movimiento tiene que reconocer en su tarea política, si desea enfrentar las cuestiones centrales que nos salen al paso cuando ideamos una alternativa a la sociedad capitalista. ¿Cómo lidiar con el trabajo reproductivo sin destruirnos a nosotros o a nuestras comunidades? ¿Cómo crear un movimiento que se autorreproduzca? ¿Cómo superar las jerarquías raciales, generacionales y sexuales construidas en base al salario? La conferencia –dentro de una serie titulada: “This is Forever: From Inquiry to Refusal Discussion Series”— tuvo lugar el 28 de octubre de 2006 en la librería radical “Bluestockings” de New York (172 Allen Street)
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Esta noche voy a criticar la teoría del trabajo precario, tal como la vienen desarrollando algunos marxistas autonomistas italianos, particularmente Antonio Negri, Paolo Virno y también Michael Hardt. Hablo de “teoría”, porque las ideas que Negri y otros vienen articulando hace tiempo van más allá de una mera descripción de los cambios en la organización del trabajo que se han sucedido en los 80 y los 90 de la mano de un proceso de globalización que ha traído consigo la “precarización del trabajo”, unas relaciones laborales crecientemente discontinuas, la introducción del “tiempo flexible” y una paulatina fragmentación de la experiencia laboral. La opinión de estos autores sobre el trabajo precario está de todo punto marcada por una determinada perspectiva de conjunto sobre la naturaleza del capitalismo y de los conflictos de nuestros días. Y hay que apresurarse a decir que se trata aquí de simples ideas que pueblan las cabezas de un puñado de intelectuales, sino de teorías que circulan cumplidamente desde hace unos cuantos años dentro del movimiento italiano, y que recientemente también tienen influencia en los EEUU. Son, así pues, teorías que en nuestra opinión han llegado a cobrar relevancia.
Historia y origen del trabajo precario y de la teoría del trabajo inmaterial
Mi premisa inicial es la siguiente: es indudable que el problema del trabajo precario debe estar en nuestra agenda. Y no se trata simplemente de que nuestras relaciones con el trabajo asalariado sean ahora más discontinuas, sino también de que la discusión sobre el trabajo precario es crucial para entender cómo podemos superar al capitalismo. Las teorías que discuto captan aspectos importantes de los cambios que tuvieron lugar en la organización del trabajo, es cierto; pero también nos retrotraen a una concepción machista del trabajo y de la lucha social. Discutiré ahora los aspectos que para mi crítica de esta teoría resultan más pertinentes.
Un supuesto importante de la teoría autonomista italiana sobre el trabajo precario es que la precarización laboral –desde fines de los setenta al presente— fue la respuesta capitalista a las luchas de clase de los sesenta, una lucha centrada en el rechazo del trabajo, tal y como se expresaba en la consigna: “más dinero y menos trabajo”. Fue una réplica a un ciclo de luchas que ponían en jaque al control capitalista del trabajo, un rechazo de la disciplina capitalista laboral por parte de los trabajadores, el repudio de una vida organizada en función de las necesidades de la producción capitalista, de una vida consumida en la fábrica o la oficina.
Otro tema importante es que la precarización de las relaciones laborales hunde sus raíces en una permutación del trabajo industrial por un trabajo que Negri y Virno denominan “inmaterial”. Negri y otros cuantos argumentan que la reestructuración de la producción que tuvo lugar entre los ochenta y los noventa, entendida como respuesta a las luchas de los sesenta, produjo un proceso en el que el trabajo industrial fue reemplazado por un tipo diferente de trabajo, tal y como anteriormente el trabajo industrial había reemplazado al trabajo en la agricultura. Y denominan a este nuevo tipo de trabajo “labor inmaterial”, pues argumentan que la computación y la revolución de la información han producido cambios en las formas de trabajo. En el mundo capitalista de hoy, la tendencia principal se orientaría a una forma dominante de trabajo que no produciría objetos físicos, sino información, ideas, estados de cosas, relaciones.
En otras palabras: el trabajo industrial –hegemónico en las fases previas del capitalismo— ya no es tan importante, ya no es el motor del desarrollo capitalista. En su lugar encontramos “trabajo inmaterial”, trabajo cultural, cognitivo y trabajo “info”.
Los autonomistas italianos creen que la precarización del trabajo y la aparición del trabajo inmaterial han hecho realidad la predicción de Marx en los Grundrisse, en esa famosa sección sobre las máquinas en la que Marx afirma que con el desarrollo del capitalismo, el proceso de producción capitalista depende cada día menos del trabajo vivo y cada día más de la integración de la ciencia, el conocimiento y la tecnología, que se convierten en el motor de la acumulación. Virno y Negri creen que el desplazamiento hacia el trabajo precario hace realidad esa predicción sobre la tendencia histórica del capitalismo. Así, la creciente importancia del trabajo cognitivo y el desarrollo del trabajo computacional en nuestros tiempos se considera como parte de una tendencia histórica del capitalismo hacia la reducción del trabajo.
La precarización del trabajo sería consecuencia de las nuevas formas de producción. Es probable que el viraje hacia el trabajo inmaterial genere precarización de las relaciones laborales, porque la estructura del trabajo intelectual es diferente del trabajo industrial, del trabajo físico. El trabajo intelectual y de la información descansa menos en la presencia física continua del trabajador en el tradicional lugar de trabajo. El ritmo del trabajo es mucho más intermitente, fluido y discontinuo.
En síntesis, el desarrollo del trabajo precario y el desvío hacia el trabajo intelectual no aparecen –a los ojos de Negri y otros autonomistas marxistas— como un fenómeno completamente negativo. Al contrario, lo ven como expresión de una tendencia hacia la reducción del trabajo y, por eso mismo, de la explotación: como el resultado de un desarrollo capitalista que responde al conflicto de clase.
Esto significaría, hoy, que el desarrollo de las fuerzas productivas nos permitiría vislumbrar un mundo capaz de trascender el trabajo; un mundo en el cual nos liberaríamos de la necesidad de trabajar, una vía que conduce al reino de la libertad.
Los marxistas autonomistas creen que este desarrollo también está creando una nueva forma de “common” o bienes comunes, pues les parece de todo punto posible que el trabajo inmaterial represente un salto hacia adelante en la socialización y homogeneización del trabajo. La idea es que se habrían borrado las otrora decisivas diferencias entre distintas formas de trabajo (trabajo productivo/reproductivo, trabajo en la industria/agricultura, trabajo de cuidado), porque todas ellas (como tendencia) resultarían asimiladas en la medida en que comienzan a incorporar trabajo cognitivo. Y más aún, todas las actividades que de manera creciente se incorporan al desarrollo capitalista contribuyen al proceso de acumulación, y la sociedad se convierte en una inmensa fábrica. Es así que, por ejemplo, se esfuma la distinción entre trabajo productivo e improductivo.
Y esto significa que el capitalismo no solo nos conduciría más allá del trabajo, sino que estaría sentando las bases mismas para convertir nuestra experiencia de trabajo en algo “común” ahí donde las divisiones comienzan a desmoronarse.
Es relativamente simple averiguar por qué esas teorías se han hecho populares. Contienen elementos utópicos especialmente atractivos para los trabajadores cognitivos, el “cognitariado” como lo denominan Negri y otros activistas italianos. Con la nueva teoría aparece un nuevo vocabulario. “Cognitariado”, en vez de proletariado. En vez de clase obrera, “multitud”, probablemente porque el concepto de multitud expresa la unidad creada por la nueva socialización del trabajo, la comunalización del proceso de trabajo, la idea de que dentro del proceso de trabajo los trabajadores son cada día más homogéneos, pues todas las formas de trabajo incorporan trabajo cognitivo, computacional, comunicacional y así sucesivamente.
Como he dicho, esta teoría alcanzó un alto grado de popularidad porque hay una generación de activistas jóvenes -con varios años de formación y postgrados- que ahora están empleados en trabajos precarios en las distintas ramas de la industria cultural o en la industria de producción de conocimiento. Y entre ellos esas teorías son muy populares, porque les sugieren que a pesar de la miseria y explotación que experimentan, sin embargo nos movemos hacia un nivel más alto de producción y de relaciones sociales. Es una generación de trabajadores que considera el horario laboral de “nueve a cinco” como una regla carcelaria. Para ellos la precariedad les otorga nuevas posibilidades que sus padres no tuvieron pero soñaron. El varón joven de hoy, por ejemplo, no es tan disciplinado como lo fueron sus padres; y estos padres todavía eran capaces de esperar que su esposa o compañera fuera económicamente dependiente de él. Ahora ellos cuentan con relaciones sociales que suponen menor dependencia financiera. La mayoría de las mujeres tienen acceso autónomo a un ingreso y con frecuencia se niegan a tener niños.
Esta teoría apela a una nueva generación de activistas que, a pesar de las dificultades inherentes al trabajo precario, fantasean en este tipo de actividad algunas posibilidades. Y estos teóricos proponen empezar por ahí, sin interesarse por la lucha por el pleno empleo. Pero también hay una diferencia entre Europa y EEUU. Por ejemplo, en Italia, dentro de ese movimiento, hay una demanda por un ingreso garantizado. Lo llaman “seguridad de la flexibilidad”. Lo que dicen es lo siguiente: no tenemos un empleo, somos precarios porque el capitalismo necesita que lo seamos, entonces deben pagar por ello. Hubo movilizaciones que duraron varios días, especialmente el 1 de mayo, y la consigna central era el ingreso garantizado. El 1 de mayo de este año, en Milán, gente del movimiento paseó a “San Precario”, el santo patrono de los trabajadores precarios. Este ícono irónico aparece en concentraciones y demostraciones centradas en la cuestión del trabajo precario.
Crítica del trabajo precario y de su apología indirecta
A partir de aquí hare una crítica de esas teorías, una crítica desde el punto de vista feminista. No es que al exponer mi crítica quiera minimizar la importancia de las teorías que habré de discutir. Estas teorías se han nutrido de muchas organizaciones y luchas políticas relacionadas con los cambios en la organización del trabajo que afectaron nuestras vidas. Recientemente, en Italia, el trabajo precario ha sido uno de los principales lemas de las movilizaciones, junto con la lucha por los derechos de los inmigrantes.
No quiero minimizar el valor del trabajo que se realiza en relación con los temas de la precariedad. Es evidente que en la última década asistimos a un nuevo tipo de lucha. Un nuevo tipo de organización escindida de los confines del puesto de trabajo tradicional. Ahí donde el puesto de trabajo era la fábrica o la oficina, ahora vemos un nuevo tipo de luchas que salen de la fábrica hacia el “territorio”, conectando distintos lugares de trabajo y construyendo movimientos y organizaciones arraigadas a un territorio. Las teorías del trabajo precario intentan dar cuenta de las novedades en la organización del trabajo y de la lucha, y también pretenden entender las formas emergentes de organización.
Y esto es muy importante. Al mismo tiempo, pienso que aquello que denomino teoría del trabajo precario tiene defectos serios, que ya he señalado en mi presentación. En lo que sigue resumiré las críticas y luego discutiré las posibles alternativas.
Mi primera crítica es que esta teoría se construye sostenida en una concepción completamente equivocada sobre el modo en que opera el capitalismo. Ven al desarrollo capitalista moviéndose hacia formas más altas de producción y de trabajo. En Multitud, Negri y Hardt llegan a decir que el trabajo se está haciendo más “inteligente”. El supuesto es que la organización capitalista del trabajo y el desarrollo capitalista estarían creando ya las condiciones para superar la explotación. Sería incluso posible que el cascarón protector de esta sociedad llegara a colapsar, lo que traería consigo la liberación de las potencialidades urdidas y crecidas en su seno. Se fantasea con que un proceso así está ya en marcha en la actual organización de la producción. Mi punto de vista es que todo eso no es sino un penoso malentendido sobre los efectos de la reestructuración inducida por la globalización capitalista y el giro neoliberal.
Lo que Negri y Hardt no advierten es que el tremendo costo del salto tecnológico necesario para la computarización y la integración de la información en el proceso de trabajo se pagó a expensas de un gigantesco crecimiento de la explotación en el otro extremo del proceso. Hay un hilo de continuidad entre el trabajador de la computación y el trabajador del Congo que extrae el coltán con sus propias manos para sobrevivir, antes de ser expropiados y pauperizados por las repetidas rondas de ajustes estructurales o de los constantes robos de tierras y recursos naturales comunitarios.
El principio fundamental es que el desarrollo capitalista es, siempre y al mismo tiempo, un proceso de subdesarrollo. María Mies lo describe elocuentemente en sus trabajos: “Lo que en una parte del capitalismo se presenta como desarrollo, en otra lo hace como subdesarrollo.”
Estas teorías ignoran por completo ese vínculo crucial, porque están de todo punto penetradas por la ilusión de que el proceso del trabajo nos está uniendo. Cuando Negri y Hardt hablan de que el trabajo se está “volviendo común” y usan el concepto de “multitud” para referirse a esa nueva forma de “común” supuestamente construido por el desarrollo de las fuerzas productivas son ciegos ante lo que ocurre con el proletariado mundial.
Ciegos porque no ven la destrucción de vidas y de medio ambiente que produce el capitalismo. No ven que la reestructuración de la producción tiene como objetivo reformar y profundizar las divisiones dentro de la clase trabajadora, en lugar de borrarlas. La idea de que el desarrollo del microchip está creando nuevos bienes comunes y nuevos comunarios o puede ser más desacertada; el comunalismo sólo puede ser el producto de una lucha, nunca de la producción capitalista.
Una de mis críticas a Negri y Hardt es que parecen creer que la organización capitalista del trabajo es la expresión de una racionalidad más elevada, y que el desarrollo capitalista es necesario para crear las condiciones materiales para el comunismo. Esta creencia es central en su teoría del trabajo precario. Podemos discutir si esta creencia representa o no el pensamiento de Marx. Es cierto que el Manifiesto habla del capitalismo en estos términos; también algunas secciones de los Grundrisse. Pero no es claro que esto sea un tema dominante en el trabajo de Marx, y desde luego no en El Capital.
Trabajo precario y trabajo reproductivo
Otra de mis objeciones a la teoría del trabajo precario es que se presenta como neutral ante el tema del género. Asume, sin más, que la reorganización de la producción está eliminando las relaciones de dominación y las jerarquías que existen dentro de la clase trabajadora en función de la raza, sexo y edad y, por tanto, no se ocupa de tratar esas relaciones de poder y carece de las herramientas teóricas y políticas para pensar cómo abordarlas. Negri, Virno y Hardt no discuten cómo ha sido y continúa siendo usado el salario para organizar dichas divisiones y cómo, por tanto, debemos enfocar las luchas por el salario para que no se conviertan en un instrumento para futuras divisiones, sino que, por el contrario, nos ayuden a socavarlas. Es éste, en mi opinión, uno de los temas principales que debemos abordar en el movimiento.
El concepto de “multitud” sugiere que todas las divisiones dentro de la clase trabajadora se han borrado o que ya no son políticamente relevantes. Obviamente se trata de una ilusión. Algunas feministas señalan que el trabajo precario no es un fenómeno nuevo. Las mujeres siempre tuvieron una relación precaria con el trabajo asalariado. Pero la crítica va mucho más lejos
Me preocupa que la teoría negriana del trabajo precario ignore y pase por alto una de las contribuciones más decisivas de la teoría y de la lucha feministas: la redefinición del trabajo y el reconocimiento de que el trabajo reproductivo impagado femenino es un recurso fundamental de la acumulación capitalista. Al redefinir el trabajo doméstico como trabajo, y no como un servicio personal; al definirlo como un trabajo que produce y reproduce la fuerza de trabajo, las feministas descubrieron un nuevo y profundo modo de explotación que Marx y la teoría marxista pasaron prácticamente por alto. Todas las intuiciones políticamente importantes contenidas en este tipo de análisis se esfuman ahora, al no otorgárseles la menor importancia en la comprensión de la actual organización de la producción.
Hay un eco imperceptible de los análisis feministas en la teoría, una especie de apoyo de boquilla, cuando se incluye a la “labor afectiva” dentro de las actividades laborales calificadas como “labor inmaterial”. Sin embargo, lo más que llegan a reconocer es el caso del trabajo de las azafatas o de los servicios de comida en las empresas: las llamadas trabajadoras a las que llaman “afectivas”, porque se supone que deben sonreír a sus clientes.
Pero, ¿qué es la labor afectiva? ¿Y por qué incluirla en la categoría de trabajo inmaterial? Imagino que la incluyen –vaya usted a saber— porque no produce productos tangibles, sino “estados afectivos”, esto es, sentimientos. Y nuevamente, para decirlo sin tapujos, pienso que eso es tirarle un huesito al feminismo, que es ahora una perspectiva que goza de cierto apoyo social y ya no puede ser ignorada.
Pero el concepto de “labor afectiva” evapora todo el poder desmitificador del análisis feminista del trabajo doméstico. De hecho, vuelve a introducir al trabajo doméstico en el ámbito de la mistificación al sugerir que la labor reproductiva sólo tiene que ver con la producción de “emociones”, “sentimientos”. Solía llamárselo el “trabajo del amor”, y ahora Negri y Hardt, en cambio, han descubierto que se trata de “afecto”.
El análisis feminista de la función de la división sexual del trabajo, de la función de las jerarquías de género, el análisis del modo en que el capitalismo ha usado el salario para movilizar el trabajo femenino de reproducción de la fuerza de trabajo, todo ello se evapora bajo la etiqueta de “trabajo afectivo”.
Que Negri y Hardt ignoren totalmente este análisis feminista, confirma mis sospechas de partida: esta teoría expresa los intereses de un grupo selecto de trabajadores, juntos y revueltos en la gran olla de la Multitud. En realidad, la teoría del trabajo precario e inmaterial se ocupa de la situación y de los intereses de los trabajadores del nivel más alto de la tecnología capitalista. Su desinterés por el trabajo reproductivo y su presunción de que todo trabajo es común, esconde el hecho de que se ocupan de los sectores más privilegiados de la clase trabajadora. Y esto significa que no es una teoría que podamos usar para construir un movimiento que se autorreproduzca de manera verdadera.
Para esta tarea, aún es hoy crucial la lección del movimiento feminista. En los setenta el feminismo intentó entender las raíces de la opresión y explotación de las mujeres y las jerarquías de género. Las feministas describen tales fenómenos como producto de una desigual división del trabajo, que fuerza a las mujeres a trabajar para la reproducción de la clase trabajadora. Esta idea fue decisiva para una crítica social radical, y sus consecuencias aún precisan ser entendidas y desarrolladas en todo su potencial.
Cuando nosotras decimos que el trabajo doméstico es verdaderamente trabajo para el capital; que si bien es trabajo impagado aún contribuye a la acumulación del capital, estamos diciendo algo importantísimo sobre la naturaleza del capitalismo como sistema de producción. Afirmamos que el capitalismo se construye sobre una inmensa suma de trabajo impagado, y que no se erige exclusiva o primariamente fundado en relaciones contractuales; también decimos que la relación salarial oculta al trabajo impago, esclavo, tal y como es la naturaleza de gran parte del trabajo que hace posible la acumulación de capital.
Además, cuando decimos que el trabajo doméstico no sólo reproduce la “vida”, sino también la “fuerza de trabajo”, comenzamos por separar dos esferas distintas de nuestra vida y trabajo que aparentemente están indisolublemente conectadas. Comenzamos a ser capaces de concebir una lucha en contra del trabajo doméstico entendida ahora como la reproducción de la fuerza de trabajo, que es la reproducción del bien más importante que posee el capital: “ la capacidad de trabajo”, la posibilidad de que los trabajadores resulten explotados. Con otras palabras, reconocer que aquello que denominamos el “trabajo reproductivo” es un ámbito de acumulación y, por tanto, también de explotación, nos permite también ver a la reproducción como un lugar de lucha y, lo que es más importante, concebirla como una lucha anticapitalista en contra del trabajo reproductivo, que no nos destruirá ni a nosotros ni a nuestras comunidades.
¿Cómo luchamos en contra del trabajo reproductivo? No es lo mismo que luchar en el puesto de trabajo en la fábrica –por ejemplo, la lucha en contra de la velocidad en la línea de montaje—, porque del otro lado de la lucha hay personas y no cosas. Una vez que hemos dicho que el trabajo reproductivo es un ámbito de lucha, de inmediato debemos preguntarnos cómo luchar en ese terreno sin destruir a las personas que están a cargo nuestro. Ese es el problema que conocen muy bien las madres, maestras y enfermeras.
Por eso es tan importante poder trazar una separación entre la creación de seres humanos y la reproducción de los mismos entendidos como fuerza de trabajo, como futuros trabajadores que, por eso mismo, necesitan ser entrenados y no necesariamente en función de sus necesidades y deseos, sino que deben ser disciplinados y sometidos a reglas de un tipo particular.
Por ejemplo, fue importante para las feministas advertir que parte del trabajo doméstico y de crianza de los niños es trabajo policial para con ellos, para que se adapten a una disciplina laboral particular. Comenzamos a ver, entonces, que rechazar determinados ámbitos laborales no sólo nos puede liberar a nosotras sino también a nuestros hijos. Pudimos advertir que la lucha no se realiza a expensas de aquellos a quienes cuidamos, aunque pasemos por alto preparar la comida y limpiar los pisos. De hecho nuestra negativa abre un camino para su propia lucha y para el proceso de su liberación.
Una vez visto que en lugar de reproducir la vida estamos expandiendo la acumulación capitalista y que comenzamos a definir el trabajo reproductivo como un trabajo para el capital, también abrimos la posibilidad de un proceso de recomposición de las relaciones entre las mujeres.
Por ejemplo, pensemos en el movimiento de las prostitutas a quienes ahora llamamos movimiento de las “trabajadoras del sexo”. Los orígenes de este movimiento en Europa se remontan a 1975, cuando un grupo de trabajadoras del sexo en Paris ocupó una iglesia como forma protesta en contra de una nueva regulación por zonas, que ellas vieron como un ataque a su seguridad. Hubo una clara relación entre lucha -que luego se propagó por toda Europa y en EEUU- y el movimiento feminista que estaba volviendo a pensar y cuestionar el trabajo doméstico. La posibilidad de decir que la sexualidad era un trabajo para las mujeres condujo a una nueva manera de pensar las relaciones sexuales, incluidas las relaciones gay. Debido a los movimientos feministas y gay, comenzamos a pensar en las formas en que el capitalismo ha explotado nuestra sexualidad para hacerla “productiva.”
Para concluir, fue un avance importante que las mujeres hayan podido comenzar a entender el trabajo impago y la producción que se realiza dentro y fuera del hogar como la reproducción de la fuerza de trabajo. Esto permitió repensar cada aspecto de la vida cotidiana –crianza de niños, relación entre hombres y mujeres, relaciones homosexuales y la sexualidad en general—, todo ello en función de la explotación y la acumulación capitalista.
Para crear un movimiento que se autorreproduzca
En la medida en que fuimos capaces de pensar que cualquier aspecto de la vida cotidiana es potencialmente liberador o explotador, también pudimos percatarnos de las distintas maneras en que se enlazan las mujeres y las luchas de las mujeres. Descubrimos la posibilidad de “alianzas” que no habíamos imaginado y la posibilidad de superar las divisiones que se habían creado entre las mujeres, también sobre la base de la edad, raza, y preferencia sexual.
No podemos construir un movimiento sostenible sin entender esas relaciones de poder. También necesitamos aprender varias cosas de los análisis feministas del trabajo reproductivo, porque ningún movimiento puede sobrevivir a menos que se interese por la reproducción de sus miembros. Esta es una de las debilidades del movimiento por la justicia social de EEUU.
Asistimos a las manifestaciones, organizamos actos, y esto es lo máximo que hacemos en nuestra lucha. Pero el análisis sobre cómo es posible reproducir el movimiento y reproducirnos a nosotros mismos no está en el centro de la organización del propio movimiento. Es preciso que volvamos a la tradición histórica de la clase trabajadora y organicemos una “ayuda mutua”, y que volvamos a pensar tal experiencia, no necesariamente para resucitarla, sino para nutrirnos de ella en el presente.
Es preciso construir un movimiento que en su agenda incluya las condiciones para su propia reproducción. Es necesario que la lucha anticapitalista invente distintas alternativas y sea capaz de construir sus propias vías de reproducción de manera colectiva.
Debemos asegurarnos de que no sólo confrontamos al capital en el momento de las manifestaciones, sino que lo hacemos colectivamente y en todo momento de nuestras vidas. Lo que ocurre internacionalmente es prueba de que sólo cuando contamos con formas colectivas de reproducción, de que sólo cuando tenemos comunidades que se reproducen a sí mismas de manera colectiva, pueden entonces nuestras luchas moverse y orientarse en un sentido radicalmente pugnaz frente al orden establecido: ahí están, por señalado ejemplo, las luchas de los pueblos indígenas contra la privatización del agua o contra las compañías de petróleo que destruyen las tierras de los indígenas en Ecuador.
Deseo cerrar esta disertación diciendo lo siguiente: si prestamos atención a los ejemplos de luchas en Oaxaca, Bolivia y Ecuador, veremos que las confrontaciones más radicales no son las que inician los trabajadores “cognitivos”, o las que surgen en virtud de los “bienes comunes” de Internet. La fortaleza del pueblo de Oaxaca, por ejemplo, reside en la profunda solidaridad que une a quienes luchan, una solidaridad que hizo posible el apoyo de otros pueblos indígenas de todo el territorio del Estado mexicano: los llamaron “maestros”, y los vieron como miembros de su propia comunidad. Lo mismo en Bolivia: el pueblo que impidió la privatización del agua tiene una larga tradición de lucha comunal. Este tipo de luchas es lo que debemos incluir en la agenda, construir este modo de solidaridad y entender de qué manera podemos superar lo que nos divide. Y para concluir, el principal problema de la teoría del trabajo precario es que no nos da la menor herramienta para superar el modo en que hemos sido divididos. Y lo cierto es esas divisiones, continuamente recreadas y reproducidas, son nuestra principal debilidad en relación con la capacidad para resistir la explotación y crear una sociedad equitativa.
Silvia Federici es una investigadora y activista de origen italiano.Historiadora marxista y feminista, autora del aclamado libro Caliban and the Witch: Women, The Body And Primitive Accumulation (Nueva York, Autonomedia, 2004), ha enseñado en varias universidades norteamericanas, así como en la Universidad de Port Harcourt en Nigeria. Es profesora emérita de la Hofstra University (Long Island, Nueva York).
Traducción para sinpermiso.info: María Julia Bertomeu
Publicado en La Haine el 4 de enero de 2010.
México: Llaman a reorganizar el feminismo
De frente a la crisis económica y por su particular afectación sobre las trabajadoras, el feminismo tiene que construir un movimiento que se sostenga en la independencia política del Estado y fortalezca las luchas para poder arrancarle al capitalismo los derechos de que ha privado a las mujeres, expresó Andrea D’Atri, dirigente nacional del Partido de los Trabajadores Socialistas de Argentina.
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En la conferencia Feminismo y crisis internacional, en la Casa de cultura Las Ondas, la especialista en temas de género llamó a la reorganización del feminismo latinoamericano frente a los embates de la crisis económica.
"Para la inmensa mayoría de las mujeres del mundo, las crisis recurrentes del sistema capitalista no aparejan otra cosa que miseria, muerte, explotación, más esclavismo y menos derechos."
Agregó que de los 2 mil 500 millones de personas más pobres del planeta, 80 por ciento son mujeres y niñas; por ello el feminismo tiene que empezar a involucrarse en las condiciones en que vivirá la mayor parte de ellas.
Aseveró que en la actualidad el feminismo latinoamericano está desplegado e institucionalizado. Tras la radicalización del movimiento feminista de los años 70 del siglo XX, en los 90, con el neoliberalismo, alcanzó públicos más amplios, pero perdió el filo revolucionario de su mayor momento de insubordinación.
"Obtuvo reconocimiento, pero a cambio de integrarse; legitimidad, pero a cambio de abandonar su radicalidad; hizo de masas el sentido, pero al mismo tiempo se integró al sistema que criticaba cuando surgió", dijo.
Lo anterior, afirmó, llevó a una desmovilización y despolitización del feminismo, mientras en el continente aumentaba la desigualdad y las mujeres fueron las principales víctimas del neoliberalismo ya que fue el sector donde más se precarizó el trabajo, se incrementó la migración y la explotación sexual.
La Jornada
Publicado en La Haine el 1 de enero de 2010.
Un cuento de navidad (La homofobia de Benedicto)
Como a muchos, el mensaje de navidad para tus subordinados me ha llegado muy hondo. He pasado la tarde pensando y solo ahora, de golpe, ciertos eventos se han ordenado en mi memoria. Ahora que lo veo claro, me pregunto ¿qué pasara cuando, en la nochebuena, te visiten los fantasmas que visitaron a Mr. Scrooge?
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¿Cómo te sentirás cuando llegue el primer fantasma y te veas a ti mismo en las filas de la juventud hitleriana? Cuéntanos algo Joseph, en aquello tiempos, ¿algún muchacho te tocó "inapropiadamente"? Si esto pasó, ¿qué hiciste? ¿Lo delataste? En ese momento, como todo adolescente, de seguro tendrías tus inseguridades. Además, era una práctica común delatar a los judíos y a los 'traidores", especialmente si estabas con el partido. ¿Que pasó Joseph? Saca eso de tu corazón. ¿Qué sentiste realmente?
Tengo curiosidad por saber qué mas aparecería ante nuestra mirada. ¿Viste a los homosexuales que mandaron a los campos de concentración? ¿Conociste a alguno de cerca? ¿De donde sale esta obsesión tuya por las minorías sexuales? Yo te escribo movido por la rabia porque, como muchos, he sido víctima de la violencia religiosa. Te confieso algo aquí entre nosotros: no solo he visto lo que hacen algunos de tu gremio; también me lo han contado ellos mismos. Además, también he padecido en carne propia las locuras de algunos grupos que cobijas. Para que entiendas, intentaron "exorcizarme" el demonio de la homosexualidad.
Así pasa con nosotros los humanos, nuestras causas se relacionan con nuestra historia. Y tu eres hombre, eso es obvio. Mas aún, mi experiencia con los seminaristas y los sacerdotes de tu iglesia me permite intuir que, de seguro, tú también eres humano, demasiado humano. Así que me pregunto, ¿cómo manejaste tus deseos sexuales? ¿Te masturbaste? ¿Sentías culpa? Todos tuvimos sueños húmedos. ¿Cómo eran los tuyos Joseph, qué imágenes aparecían?
Yo se que eres el autor de La Carta a los Obispos de la Iglesia Catolica sobre el Cuidado Pastoral de las Personas Homosexuales. Así que me imagino que, después de este episodio, el de tu adolescencia, también te veríamos como Cardenal. A propósito, antes de continuar, me inquieta saber si hay anécdotas antes de 1986, cuando el documento salió publicado. ¿Pasó algo en tus años de formación? Muchos son los llamados, pero pocos los elegidos, dicen por ahí. De todos esos que intentaron formar parte de las filas de la Iglesia de Roma, ¿alguno se sintió atraído por ti? ¿Lo notaste? ¿Cómo fue tu desenvolvimiento en un mundo de "hombres del Señor"? ¿Tuviste, como algunos que conozco, un "hermano en Cristo"?
En fin, volvamos a 1986. En este documento que cito, dices en el segundo párrafo que la perspectiva de la moral católica "encuentra apoyo en los hallazgos más seguros de las ciencias naturales". ¡Oh! el segundo fantasma ha llegado. Yo quiero saber cómo has dormido después de tu saludo navideño; tu cama debe ser muy cómoda y tus sábanas muy suaves. Sin embargo, las ciencias te contradicen Joseph Ratzinger (alias Benedicto XVI, por ahora. Luego alguien te propondrá como un santo); la homosexualidad se encuentra como un fenómeno de la naturaleza y las principales organizaciones de salud mental alrededor del globo no suscriben tus ideas. La ciencia no apoyan tu versión de la moral cristiana, especialmente porque desde hace 700 años hemos avanzado en la separación entre Estado e Iglesia. "Libertad, fraternidad e Igualdad", que no se te olvide. Además están los datos, por supuesto. Por eso nos movemos a un mundo donde es moralmente malo criminalizar la homosexualidad. Más aún, donde lo bueno es permitir la igualdad de derechos civiles a las minorías sexuales. ¿Qué emisora escuchas Benedicto? Por mas que busco, no encuentro esa música de la creación de la que hablas.
Avancemos un poco. ¿Cómo se puede ser contundente en algo si no se pone por escrito y se firma? No te entiendo Benedicto, ¿apoyas la decriminalizacion pero te parece exagerado que Naciones Unidas firme un tratado? ¿No será que albergas un deseo de exterminio? Tú lo sabes, como Prefecto del Vaticano formaste parte de la que en la Edad Media era la Santa Inquisición. ¿Será que resuena ese pasado remoto en tu alma? Dinos cuáles emociones se mueven cuando sabes de nosotros, cuando sientes que tienes la batalla perdida. No nos hables de tu función como cabeza de la Iglesia de Roma; lo que digas desde esa fachada ya lo conocemos. Yo quiero saber del hombre debajo el vestido blanco. ¡Joseph, Joseph!, ¡Se sincero, háblanos de tus demonios! ¿Es cierto lo que dice Pablo en sus epístolas, que es posible secar el apetito sexual? ¿Funcionan esos ejercicios espirituales? ¿Se puede mutilar esa parte esencial del ser humano llamada sexualidad? ¿Lograste conquistar los apetitos de la carne o se manifiestan de algún modo todavía? ¿Con qué sueña el Papa en estos días?
Se acaba la noche y llega el fantasma del futuro. No habla. Solo nos muestra las campanas del Vaticano sonando. Mucha gente llora, pero otra celebra. Parece la muerte de Pinochet en Santiago de Chile. Hay mucha afinidad política con eso, pero no, es tu muerte. Para los católicos Dios te tiene en su gloria, para las minorías sexuales del mundo -sobrevivientes de tu abuso de poder- es un alivio. ¿Será cierto que, como otros, verás tu vida pasar como una película? ¿Cuál será el balance? ¿Cómo se ve la vida de un hombre poderoso, como lo fuiste, desde una perspectiva divina? Hay muchas otras mitologías, eso de seguro lo sabes. No se puede regular el mundo desde las creencias de unos pocos. Claro que tienes derecho a expresar -e incluso defender- la tuya, pero no podías pretender que otros fuera de tu fe te siguieran. Yo apuesto a que, situado fuera de las coordenadas de tu finitud, te arrepentirás de muchas cosas y que, además, tu conciencia pedirá un perdón que nosotros no escucharemos. De repente pensarás que, en vez de escribir una pastoral para el cuidado de las personas homosexuales, hubieses escrito una para el cuidado de los sacerdotes. ¡Pobres hombres, ellos no saben qué hacer con sus pulsiones!
Ya la imagen se torna difusa. Otro Papa está siendo nombrado y, si lo que dicen los analistas de la política vaticana es cierto, el próximo reinado será mas laxo. Algo de vergüenza tendrá el próximo representante de Cristo en la tierra pues, entre otras cosas, por contraste lograste que el "Papa Bueno" se viera mas bueno de lo que en realidad fue. Así que dejaste la mesa lista para que tu sucesor sea mas popular; cuando el humo blanco salga, él se prometerá hablar de causas mas nobles. Los tiempos han cambiado Benedicto; pese a las resistencias, una era mas humana ha llegado.
De nuevo la cama cómoda y las sábanas suaves. ¡Feliz Navidad mi cruzado, es hora de pontificar!
chaman.urbano@hotmail.com
24 de Diciembre de 2008.
Insurrectasypunto.org
Publicado en La Haine el 25 de diciembre de 2009.
viernes, 27 de noviembre de 2009
[Fotos] Crónica de la manifestación contra la violencia de género en Valladolid
Más de mil personas se manifestaron ayer por motivo del Día Internacional contra la Violencia de Género, por las calles más céntricas de la ciudad. Convocadas por la Coordinadora de Mujeres de Valladolid, que portaban una pancarta principal en la que ponía: “Si te pega, ¡¡¡Despega!!!”, varias organizaciones más se han sumado a la protesta. Ésta dio comienzo a las 8 de la tarde en la plaza Fuente Dorada.
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A la Coordinadora le seguían aquellos partidos políticos que sostienen y defienden el sistema capitalista y unas relaciones sociales desiguales, con el que nunca desaparecerá el sistema patriarcal y mucho menos la violencia de género, consecuencia de lo anterior.
A la cola de la manifestación se encontraba, entre otras organizaciones, el colectivo Liza, con el lema: “Contra el terrorismo machista: Autodefensa”. También estaban presentes las CJC y el PCPC, que portaban una pancarta conjunta donde se leía: “¡Rompiendo el silencio! Contra la violencia patriarcal: lucha feminista”.
Por todo el recorrido se han podido ver siluetas blancas pegadas en las paredes, recordando a las 58 mujeres que han sido asesinadas en el Estado en lo que llevamos de año. A la vez, se escuchaban diferentes consignas, como: “Vamos a quemar la Conferencia Episcopal por machista y patriarcal ”, “Qué no se han muerto, las han asesinado” o “Jueces y fiscales, también son culpables”.
La manifestación terminó en el mismo lugar de partida, donde se realizaron varias actuaciones.
Publicado en La Haine el 26 de noviembre de 2009.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Noviembre Antifascista Valladolid
Jueves día 19 de Noviembre
Charla-debate "La contrainformación y los movimientos sociales"
Ponentes: La Haine y Radio Vallekas
Casa de las palabras 20:30h c/San Ignacio 9
Viernes 20 de Noviembre
Manifestación antifascista "Quienes te causan los problemas siguen siendo lxs mismxs"
20:00h en la plaza de la Universidad
lunes, 19 de octubre de 2009
[Fotos] Yo decido sobre mi cuerpo. Crónica de la manifestación en Valladolid
En la tarde del pasado sábado, en respuesta a la hipócrita manifestación organizada en Madrid por el movimiento antiabortista para demandar la retirada de la Ley del Aborto, tuvo lugar una manifestación por el centro de Valladolid. Con el lema “Yo decido sobre mi cuerpo”, se rechazó la ley del PSOE, pues sigue ejerciendo control sobre el cuerpo de la mujer, y se exigió el derecho a decidir, la financiación de anticonceptivos y el impulso de la educación sexual.
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Los asistentes, convocados por Mujeres por el aborto libre y gratuito, se reunieron en la Plaza Fuente Dorada hasta pasadas las siete de la tarde. Fue entonces cuando comenzó la marcha, en la que se veían varias pancartas. En la principal se leía: “Aborto libre y gratuito”, y en otra: “Nosotras parimos, nosotras decidimos”.
Alrededor de un centenar de personas corearon durante todo el tiempo varias consignas. “Fuera el aborto del código penal”, “Ni delito ni objeción, ¡es nuestra decisión!” o “Anticonceptivos gratuitos, no rosarios benditos", fueron algunos de ellos.
El recorrido de la manifestación incluía la calle en la que se encuentra la sede del Arzobispado de la ciudad, que se encontraba custodiado por un vehículo de la policía nacional. Al llegar a ésta se le dedicaron varios gritos como: “Aquí está el Arzobispado, defensor del patriarcado” o “Hay que quemar la Conferencia Episcopal”.
La marcha concluyó en la Plaza de la Universidad, donde se leyó el comunicado, se animó a seguir luchando y se dio por desconvocada la manifestación.
Ayer domingo llegó al correo de La Haine una fotografía en la que se podían ver varios huevos arrojados a la fachada del Arzobispado de Valladolid.
Comunicado leído al finalizar la manifestación:
Ante la nueva ley de plazos para abortar propuesta por el PSOE, digamos alto y claro que lo que realmente necesitamos las mujeres no es esta ley, sino la despenalización total del aborto.
La ley de plazos no es más que un retroceso legislativo que genera más restricciones, porque actualmente sólo depende de plazos uno de los supuestos despenalizados, mientras en la nueva ley se marca un plazo de 14 semanas para todos los casos salvo riesgo para la vida de la mujer hasta 23 semanas, obviamente corta e inaceptable. Además conlleva la ausencia de garantías de prestación en la sanidad pública, tampoco regula la objeción de conciencia y deja fuera a las mujeres inmigrantes, colectivo muy importante en las tasas del aborto del estado.
Una muestra más de que no buscan soluciones reales es la no financiación de anticonceptivos. Es absolutamente necesaria la total financiación de éstos, así como impulsar la educación sexual, reconociendo el derecho a decidir, el de una sexualidad independiente de la reproducción y el disfrute de esta desde las diferentes opciones sexuales.
No queremos decir que la ley actual sea positiva, nada más lejos de nuestra opinión, sino que tenemos la necesidad de desenmascarar al PSOE y su política. Una vez más vemos como se nos priva de decidir y se nos criminaliza, ajustando la nueva ley a las exigencias del sistema capitalista y el patriarcado.
Queremos remarcar la hipocresía del movimiento antiabortista, dado que son lxs mismxs que apoyan la pena de muerte y se muestran contrarios a las investigaciones científicas que pueden salvar muchas vidas.
La iglesia y la derecha siempre tan vinculada, se les llena la boca con el derecho a la vida y ¿donde queda el derecho a decidir sobre nuestra vida? No nos faltan ejemplos del posicionamiento de la iglesia en relación a la mujer, como cuando abogan por la despenalización de la violación o hacen apología de la violencia machista.
Vemos inaceptable la tutela de nuestro cuerpo, nadie puede decidir que hacer con él. Volvamos a la calle, defendamos nuestros derechos. DEPENDE DE NOSOTRAS
Mujeres por el aborto libre y gratuito
Publicado en la Haine el 19 de octubre de 2009.
sábado, 17 de octubre de 2009
Aborto: Derecho a elegir
Grande es la polémica que levanta el aborto en los últimos tiempos. El anuncio de una nueva ley que regularice el tema ha puesto nerviosos a los sectores mas conservadores de la sociedad, aquéllos que tampoco se muestran conformes con la ley actual que permite la interrupción en tres supuestos: (1) por daños en el feto hasta la semana 22ª, (2) por incapacidad física o psicológica de la madre en cualquier momento, así como (3) por embarazo fruto de una violación hasta la semana 12. En estos casos la mujer se encuentra siempre obligada a dar explicaciones sobre una experiencia que la mayoría preferiría enterrar para siempre, traduciéndose en una intromisión por parte del juez en lo que debería ser una elección libre.
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La nueva ley, por contra, sustituye este sistema por uno de plazos. Sin entrar a profundizar demasiado en ellos y en la adecuación de los motivos, queremos apoyar la normalización del aborto en cualquier caso.
Para empezar, el aborto es una práctica que existe desde siempre y en la actualidad, cuando es sencillo encontrar una clínica que lo lleve a cabo de forma segura, hay mujeres que eligen automedicarse para perder el embrión, cuando no hacen cosas mucho peores, corriendo serios riesgos de desgarrarse o desangrarse. Por la seguridad de todas nosotras, lo mejor es que el aborto se normalice para que podamos ejercerlo sin riesgo y sin estar sometidas a tantas dificultades.
Por otro lado creemos que, por un error de métodos anticonceptivos o un error humano (sí, nosotras somos humanas, también cometemos fallos), no tenemos por qué estar obligadas a tener un hijo. Cualquiera con dos dedos de frente podrá entender las diversas causas por las que un embarazo puede no ser deseado, ya sea por ser adolescente y no estar preparada ni física ni psicológicamente, por no tener medios para el mantenimiento, u otras razones.
Recalcamos, pues, la importancia de que la mujer, por sí misma o contando con las circunstancias que la rodean, pueda elegir si es o no el momento.
El tener un hijo no puede imponerse por medios autoritarios como pretenden aquellos que hipócritamente se autodenominan “pro-vida”. Recordamos que hay que empezar por la educación y la concienciación, libre de mentiras, dogmatismos y demagogias, para que la gente opte libremente por no abortar o lo que es mejor, se esfuerce por prevenir un embarazo cuando no se desea.
Resaltamos que abortar es una opción, no una obligacióny que a nadie le gusta pasar por ello. No defendemos el aborto como un método anticonceptivo, sino como la solución a un problema al que no podemos enfrentarnos de otra forma como es un embarazo no deseado.
Exigimos que nos dejen elegir cuando estamos preparadas para ser madres, si es que algún día queremos serlo.
¡ABORTO LIBRE Y GRATUITO!
Federación de Estudiantes Libertarixs - Madrid
Publicado en La Haine el 17 de octubre de 2009.
La interrupción voluntaria del embarazo es también lucha de clases
El próximo 17 de octubre el pueblo madrileño será testigo de una gran campaña orquestada por los sectores más cavernícolas de la iglesia católica y los partidos conservadores de derechas, en contra de la ley que regula la interrupción voluntaria del embarazo, con la que por primera vez en la legislación española se reconoce el derecho de la mujer a decidir sobre su salud sexual y reproductiva, quitando el aborto del código penal durante 14 semanas.
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Escondida tras el argumento de la defensa de los derechos del feto, la derecha saldrá a la calle en contra de este derecho de las mujeres. Un derecho que pone la vida de la madre por encima del derecho del feto... derecho a decidir sobre nuestra sexualidad, sobre nuestra posible maternidad, derecho de autonomía corporal, que se reconozca nuestra agencia moral, protección de la igualdad entre hombres y mujeres(1).
Esta gran campaña reaccionaria en marcha está utilizando todo su fuerza económica y mediática en la lucha por los derechos del ser virtual que es el no-nacido y la defensa de una idea de vida también virtual, que les permite separar la vida de las personas, de las circunstancias en que se desarrolla(2). Estas circunstancias no son otras que las que nos ofrece “el estilo de vida occidental y cristiano”, más conocido como sistema capitalista, con el resultado de que 10 millones de niños mueren antes de cumplir 5 años, más de las dos terceras partes recién nacidos.(3)
El discurso mentiroso de la defensa de la vida virtual sacará a la calle a miles de mujeres y hombres de buenas intenciones que, sin reflexionar sobre sus propias creencias y sus propios intereses, dan cada cuatro años su voto a los sectores convocantes, responsables políticos y económicos de la privatización de los servicios públicos y las jornadas laborales imposibles con salarios miserables, impidiendo en la práctica el cuidado de esos niños que tanto dicen defender.
Estas organizaciones, andrócentricas y sexistas, tienen a la cabeza muchos hombres y algunas mujeres de ideología capitalista y patriarcal, se arrogan el derecho de decidir por las mujeres, sobre todo las más pobres, que son las que no disponen de sanidad privada, y, hasta hace muy poco en este país, abortaban en mesas de carnicero.
La solución de la adopción, de la que hablan much@s con total irresponsabilidad, se expresa en un teléfono de la Comunidad de Madrid para recoger hijos abandonados que, junto con el teléfono de recogida de trastos viejos, fomenta que las mujeres más vulnerables, ignorantes de sus derechos, pasen por los 9 meses de embarazo sabiendo que nunca podrán cuidar de ese hijo, arrastrando de por vida sentimientos de culpa y arrepentimiento, buscando y muchas veces reclamando ese niño a los padres adoptivos en una lucha que tienen perdida de antemano.
Esta opción se contrapone con la de la interrupción del embarazo, que es un derecho al que deberían poder acceder todas las mujeres del mundo. El embarazo no deseado es un "marrón", mientras que el aborto en un centro de salud con todas las garantías representa un enorme alivio. Es cierto que lo ideal es no quedarse embarazada pero ante el hecho, la interrupción a las pocas semanas, como sucede en el 97% de los casos, es sin lugar a dudas la alternativa más justa y que menos repercusiones tiene.
Lamentablemente el movimiento feminista carece de herramientas para hacer frente a la agresión a nuestros derechos, que se expresará el 17 de octubre en las calles de Madrid.
Mientras la mayor parte del activismo se concentre en las instituciones o la universidad, no hay posibilidad de hacer llegar a la mujer de la calle las herramientas teóricas y prácticas acumuladas en los últimos 40 años de lucha del movimiento feminista. Las cosas seguirán así hasta que tomemos conciencia de la necesidad de organizarnos en colectivos feministas anticapitalistas sólidos, y las jóvenes de izquierdas dejen de depender de los tiempos y prioridades de sus compañeros para, de una buena vez, enfrentar los mandatos patriarcales internalizados por la sociedad en su conjunto.
Notas:
(1). Véase el excelente artículo de Violeta Barrientos y Beatriz Gimeno “Nuevas perspectivas en el debate sobre el aborto: el aborto libre como derecho”
(2) Véase Manifiesto Universitario a favor del derecho a nacer
(3) Cifras de UNICEF sobre la infancia y la maternidad:
Cada año mueren más de 10 millones de niños antes de cumplir 5 años, a menudo por causas prevenibles; otros 10 millones más son huérfanos a causa del SIDA; y 150 millones de niños padecen malnutrición. 120 millones no van a la escuela, el 53% niñas.
30 millones de niños que son víctimas de la trata de niños para su explotación sexual, la prostitución comercial y la esclavitud infantil.
Más de las dos terceras partes de los niños que mueren anualmente son recién nacidos. Sus muertes tienen las mismas causas que las de sus madres, como por ejemplo la mala salud de las madres y la falta de atención suficiente durante el embarazo, el trabajo de parto y el parto. Pero los recién nacidos corren otros riesgos, entre ellos la falta de atención esencial, las infecciones, daños sufridos durante el nacimiento, la asfixia y problemas relacionados con nacimientos prematuros.
Todos los años mueren unas 515.000 mujeres como consecuencia del embarazo y el parto.
Al año nacen en el mundo 13 millones de niños hijos de adolescentes. La probabilidad de que las muchachas de edad comprendida entre los 15 y los 19 años mueran en el parto es el doble que la de las mujeres cuya edad está comprendida entre los 20 y los 30 años; las menores de 15 años tienen cinco veces más probabilidades de morir. Tener un hijo durante la adolescencia limita también la educación de la madre y sus perspectivas de obtener ingresos. (UNICEF 2009)
En el mundo mueren unas 70.000 mujeres al año en países donde el aborto es ilegal. En 2003, se practicaron 20 millones de abortos inseguros, el 97 por ciento de los cuales se efectuó en regiones pobres y lugares donde la práctica está prohibida. (Amnesty International).
Todas esta cifras ocultan que las tasas de mortalidad y las situaciones de vulnerabilidad son más altas entre los niños y las madres más pobres que entre los más ricos.
Publicado en La Haine el 15 de octubre de 2009.
jueves, 15 de octubre de 2009
La jerarquía de la Iglesia católica quiere perpetuar la sumisión de la mujer en la familia y en la sociedad
Ante la manifestación contra la Interrupción Voluntaria del Embarazo que tienen previsto celebrar grupos “ultras” ligados a la jerarquía de la Iglesia católica y a la derecha política, el día 17 de octubre, Europa Laica sostiene que estos sectores plantean una batalla ideológica por perpetuar una sociedad patriarcal y teocrática, cuya piedra angular es la sumisión de la mujer en la familia y en la sociedad. Bajo la coartada del supuesto “derecho a la vida”, estos grupos pretenden impedir el avance de los derechos reproductivos, afectivos y sexuales de la mujer y frenar así la completa equiparación de derechos de mujeres y hombres en la sociedad.
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Europa Laica recuerda que siempre que una mujer decide interrumpir su embarazo se enfrenta a una decisión personal dura, que puede tener una fortísima repercusión psicológica y emocional sobre ella. Se equivocan gravemente, por tanto, aquellos que imaginan a la mujer como una simple máquina reproductiva, sin tener en cuenta su voluntad. La decisión libre de cuándo y cómo ser madre, o en su caso la interrupción voluntaria del embarazo es una decisión que corresponde a la mujer, en el ejercicio de su libertad de conciencia, de su dignidad y autonomía moral.
Esta asociación sostiene que acerca de este tema existe una enorme hipocresía clasista, pues las clases más poderosas (algunas de las cuales se pronuncian radicalmente contra el aborto) tienen la posibilidad de practicarlo en las mejores clínicas privadas, dentro y fuera de España y algunos sanitarios “objetores” en la sanidad pública supuestamente la practican en la sanidad privada. Mientras, las mujeres de las clases más modestas y desfavorecidas cultural y económicamente, han de sufrir un verdadero calvario administrativo, económico, de riesgos jurídicos y de estigmatización para poder ejercer un derecho cívico fundamental: el derecho a decidir. Este derecho, por falta de información y apoyo, en muchas ocasiones muchas mujeres no pueden ejercer, generando una situación posterior grave para ellas, su entorno y el propio nacido.
A Europa Laica le sorprende que aquellos que se “rasgan las vestiduras” por la existencia de interrupciones de embarazo legales sean quienes no mueven un solo dedo para procurar que disminuyan, e incluso se oponen con todas sus fuerzas a que exista una auténtica educación afectivo-sexual en las escuelas y se opongan a que los métodos anticonceptivos resulten accesibles.
Europa Laica considera urgente reformar la legislación actual, vigente desde 1985, donde la mujer aparece tutelada por jueces, médicos, psicólogos, policías y, de hecho, no se le reconoce autonomía de juicio y capacidad de decisión responsable.
La actual normativa ha provocado una enorme inseguridad jurídica a las mujeres, que son vulnerables ante cualquier denuncia de novio, marido, o anónima, conculcando sus derechos más elementales, incluido el derecho a su intimidad. Para Europa Laica esta concepción de la mujer es una irregularidad y un anacronismo dentro de nuestro ordenamiento jurídico, no acorde con la evolución de un sistema democrático que ha transformado a la sociedad española en los últimos lustros.
Madrid, 15 de octubre de 2009
Publicado en Kaos en la red el 15 de octubre de 2009.
sábado, 10 de octubre de 2009
[Manifestación] Yo decido sobre mi cuerpo. Aborto libre y gratuito.

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Ante la nueva ley de plazos para abortar propuesta por el PSOE, digamos alto y claro que lo que realmente necesitamos las mujeres no es esta ley, sino la despenalización total del aborto.
La ley de plazos no es más que un retroceso legislativo que genera más restricciones, porque actualmente sólo depende de plazos uno de los supuestos despenalizados, mientras en la nueva ley se marca un plazo de 14 semanas para todos los casos salvo riesgo para la vida de la mujer hasta 23 semanas, obviamente corta e inaceptable. Además conlleva la ausencia de garantías de prestación en la sanidad pública, tampoco regula la objeción de conciencia y deja fuera a las mujeres inmigrantes, colectivo muy importante en las tasas del aborto del estado.
Una muestra más de que no buscan soluciones reales es la no financiación de anticonceptivos. Es absolutamente necesaria la total financiación de éstos, así como impulsar la educación sexual, reconociendo el derecho a decidir, el de una sexualidad independiente de la reproducción y el disfrute de esta desde las diferentes opciones sexuales.
No queremos decir que la ley actual sea positiva, nada más lejos de nuestra opinión, sino que tenemos la necesidad de desenmascarar al PSOE y su política. Una vez más vemos como se nos priva de decidir y se nos criminaliza, ajustando la nueva ley a las exigencias del sistema capitalista y el patriarcado.
Queremos remarcar la hipocresía del movimiento antiabortista, dado que son lxs mismxs que apoyan la pena de muerte y se muestran contrarios a las investigaciones científicas que pueden salvar muchas vidas.
La iglesia y la derecha siempre tan vinculada, se les llena la boca con el derecho a la vida y ¿donde queda el derecho a decidir sobre nuestra vida? No nos faltan ejemplos del posicionamiento de la iglesia en relación a la mujer, como cuando abogan por la despenalización de la violación o hacen apología de la violencia machista.
Vemos inaceptable la tutela de nuestro cuerpo, nadie puede decidir que hacer con él. Volvamos a la calle, defendamos nuestros derechos. DEPENDE DE NOSOTRAS.
Manifestación el 17 de Octubre a las 19h en Fuente Dorada.
miércoles, 7 de octubre de 2009
Para jóvenes inconformistas: La Mujer ante el mundo
Dicen los manipuladores de Biblias que la primera noticia histórica que tenemos de la mujer está en el Génesis, se llamaba Eva y sedujo a Adán, el primer hombre del mismo libro. Así que la historia de Eva, la mujer, con respecto al varón tuvo un mal comienzo según ellos: el engaño para conseguir algo deseable contrario a la voluntad de Dios. El varón, de no ser por ella, hubiera vivido tranquilamente en el Paraíso Terrenal aceptando la Voluntad divina. Esto es lo que dicen los enemigos de la mujer, y por cierto, de Dios. A algunos de ellos los iremos conociendo y desenmascarando en este capítulo.
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Claro que nunca existió el famoso Paraíso Terrenal, ni Adán ni Eva, a no ser que queramos dar nombres genéricos a los dos sexos. No, nuestra querida madre Tierra nunca fue un paraíso a no ser para algunas de sus criaturas, y por albergar el agua, vehículo de vida universal; a la madre Natura. Y por supuesto, a la mujer.
Planeta Tierra es una escuela de aprendizaje y para muchos, lugar- a veces terrible, aunque voluntario- de purificación o de expiación para ponerse en orden con las leyes que rigen el Cosmos tras oponerles la voluntad propia en uso del libre albedrío, lo que dio origen a nuestro voluntario alejamiento de los mundos perfectos en los que fuimos creados .Este proceso de rebelión es conocido universalmente como “la Caída”. Y este mundo imperfecto es la prueba de ello.
La rebelión de una parte de nosotros contra Dios provocó un proceso de pérdida de energía espiritual en la mayoría de nosotros- los rebeldes- y la consiguiente involución progresiva hacia la materia en un proceso de un sinnúmero de millones de años que nos llevó a tener necesidad de un cuerpo físico para poder vivir en un Planeta acorde con nuestra vibración. A su vez, este Planeta se convirtió en un refugio preferido por los rebeldes, llegados como astronautas cósmicos, que es lo que propiamente somos: cuerpos de energía (almas) sostenidas por la energía cósmica (Vida o Dios en nosotros)con una envoltura terrestre orgánica, esta última confecha de caducidad a la que llamamos muerte.
La discusión entre creacionistas y evolucionistas no es en realidad una discusión entre si Dios creó al hombre del barro como dicen los fanáticos de las biblias o si debemos dar la razón a los fanáticos darwinistas. Creo que es mucho más lógico pensar que lo que somos: energías pensantes con capacidad de sentir, no puede proceder del mundo material (energía degradada o de baja vibración) cualquiera que sea la explicación con que se intente justificar nuestro ser y estar en el mundo.
Y Eva, la mujer, ha tenido el alto cometido de colaborar a materializar existencias humanas tras haberlas llevado en su propio seno. Esto la debería situar en un lugar privilegiado en nuestro mundo si fuéramos seres civilizados.
Sin embargo el “hijo de Adán” ha tenido que ver con un fenómeno llamado machismo (un rostro sobresaliente del más puro y duro egocentrismo en este caso del varón) muy útil para el propio beneficio personal de cada machista y para el sostén socioeconómico del poder y de las castas sacerdotales. El machismo degrada a la mujer viendo en ella no un ser semejante, de igual valor y complementario que el hombre, sino un ser inferior. Esta ideologíat iene su proceso.
La desigualdad de poder entre individuos y clanes se tradujo en desigualdades sociales y económicas unidas estrechamente al sometimiento de la mujer. Clasismo y machismo son inseparables entre sí y de su origen: el egoísmo de espíritus poco desarrollados, llevado a la vida social y personal por medio de la astucia, la intriga y la violencia, entre otros recursos propios de los espíritus débiles. La violencia y la agresión son señas de identidad, precisamente, de los espíritus débiles, pero quien la practica de un modo sistemático y en manada puede llegar a ser jefe y adquirir prestigio y poder, y a quien lo posee se le suele confundir con un individuo superior a pesar de su debilidad como ser sub-evolucionado.
Quien ostenta el poder encumbra a sus amigos y se crea enemigos a los que deberá someter y mermar sus bienes para mantenerse, o para adquirir más prestigio y poder. Como el pez que se muerde la cola, cuanto más encumbramiento económico y social de un grupo de poder,mayores posibilidades de ejercer dominio sobre otros, hasta ser gobiernos o controlar a los gobiernos, como sucede con el poder de las iglesias, el poder financiero y el poder las empresas multinacionales en la actualidad. Por lo demás todos conocemos la secuencia histórica del origen de las monarquías, de la aristocracia, del alto clero, de los linajes terratenientes patriarcales, de las clases burguesas posteriores y de los clanes políticos, financieros y comerciales modernos que fueron naciendo, mezclándose y extendiéndose hasta desembocar en ese exiguo número de “familias” de potentados, (unas CUATROCIENTAS) que controlan, literalmente hablando, las riquezas del mundo, con los crueles y destructivos resultados que vemos a diario. Estamos en manos de desalmados y criminales.
Los cimientos que sostienen este mundo están fuera del orden divino, pero pretenden ser los cimientos del orden mundial. Más exactamente: del llamado Nuevo Orden Mundial. El mundo al revés.
¿Pero no se nos dice que la mujer se ha liberado?
En la medida que la sociedad se fragmentaba en clases sociales y se asentaba mediante la violencia, la mujer, cuyas tendencias naturales primeras, como madres, es evitar que mueran sus hijos en las permanentes guerras,se convirtió en un estorbo para los dirigentes belicistas. Por lo tanto se le sometió por la fuerza bruta y se le neutralizó con la ayuda de la religión hasta conseguir que gran parte de ellas, a fuerza de reclusión, miedo, ignorancia y castigos fuese reducida a la condición de sierva sumisa y continuadora del machismo que la denigraba. Y esto es parte principal, aunque no toda, del origen del machismo que todavía subsiste en todas las sociedades, en las religiones de oriente y occidente, en muchas personas, y, en la propia estructura social mundial.
Algunos crédulos de Sistema dirán: “Esto parece una exageración. ¿Acaso no existe una incorporación de la mujer al trabajo, viéndose así liberada de su oscuridad social en el hogar, viniendo ahora a tenerlos mismos derechos que el hombre? Aquí y allá en gran parte del ancho mundo, la mujer no tiene derecho a la educación, a tener bienes propios, a reclamar si es repudiada o violada, a llevar el rostro descubierto o simplemente ni siquiera a nacer, pues ¿cuántas niñas son abandonadas, muertas o vendidas como esclavas sexuales, domésticas o laborales todavía hoy? Su número debe ser escalofriante.Por no hablar de la terrible sharia del fanatismo islamista.
Porque tras la falsa idea de la liberación de la mujer, más divulgada en Occidente que en el resto del mundo, están los intereses ocultos de los promotores de la idea: conseguir su triple explotación como ama de casa, como obrera con menor salario, y como cuidadora y educadora de los hijos, si los hay. Y como objto sexual, por supuesto.
Otros objetarán: ¿No existen mujeres actualmente en puestos de responsabilidad empresarial, en la política y entre los mandos militares?
Es cierto, pero eso no es un indicador de cambio social. En primer lugar, su número es poco significativo comparado con el de los varones. En segundo lugar y esto es lo principal,tienenquee starde acuerdo con el Sistema, al que sirven doblemente: como elementos de refuerzo y como escaparate ante la sociedad para hacernos creer que el capitalismo ha superado al machismo y su ideología respeta a la mujer. Que se lo digan a las que son despedidas en cuanto quedan embarazadas y a muchas otras discriminadas de tantos modos como conocemos.
Y si se trata de los grupos políticos conservadores y ultras y de sus religiones correspondientes que tanto alardean de la defensa de la mujer,nunca son ellas quienes toman las decisiones en sus organizaciones (y por supuesto en las familias): se limitan a transmitir las que se les dicen, a ser madres y esposas sumisas : toca obedecer al patriarca correspondiente. Pero no son excepciones: por desgracia es práctica muy habitual en la mayor parte de la humanidad, lo que viene a corroborar el verdadero grado evolutivo del conjunto. ¿O es que no hay quienes tenidos como revolucionarios son machistas en casa?
Con un falso sentido reivindicativo en muchas ocasiones frente a los varones, la mujer, engañada y/o sometida, se ha integrado finalmente en el sistema de opresión machista que las explota en todas partes. Las radicales feministas presentan el tema como una lucha entre sexos, lo que es una tremenda simplificación y un desvío de la cuestión principal. Y ven con buenos ojos la existencia de mujeres en el ejército, por ejemplo. Pero ¿qué decir de estas mujeres militares?... Se le concede el mismo derecho a matar que a los varones, y se les viste del mismo uniforme. ¿Es esto liberación o es acceso a la misma perversión? ¿Son acaso los ejércitos onG, o son mecanismos de opresión y destrucción cuando se les da la orden?... ¿Se libera la mujer soldado cuando se le concede licencia para matar, a ella que es propagadora esencialde vida?¡Qué gran contradicción!¡Hasta donde ha llegado la manipulación ideológica para degradar a la mujer!
¡Igualdad de derechos!, reclaman las que visten uniformes, ¡libertad de la mujer al fin! Y ¿dónde hay menos derechos y menos libertad que entre los que visten uniformes, cualquiera que sea su sexo?
Publicado en Kaos en la Red el 07 de octubre de 2009.
martes, 6 de octubre de 2009
Honduras: Videos de las acciones de las feministas en resistencia contra el golpe de estado
La Red Lésbica cattrachas y las Feministas en Resistencia integrantes del Frente Nacional contra el Golpe de estado en Honduras, presenta nuevos materiales audiovisuales de las acciones.
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1.- Video sobre el Desalojo De Las Feministas En Resistencia De Plantón En La Zona De La Embajada Del Brasil
2.- Entrevista a la maestra Agustina Flores López, primera mujer presa política del gobierno de facto de Roberto Micheletti
3.- Sentires y pensares de Agustina Flores con relación a Berta Cáceres, lidereza indígena y feminista.
viernes, 25 de septiembre de 2009
Concentración en Valladolid por la despenalización del aborto
28 de septiembre: Día Internacional por la despenalización del aborto.
Concentración a las 8 de la tarde en la Pza. Fuente Dorada.
¡Qué no decidan por nosotras!
Convoca: Mujeres por el aborto libre y gratuito.
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¡¡NOSOTRAS PARIMOS, NOSOTRAS DECIDIMOS!!
En el estado español el aborto es un delito castigado con pena de cárcel salvo en tres supuestos despenalizados: malformación del feto, violación y graves consecuencias físicas o psíquicas para la madre.
En estos momentos se encuentra en trámite parlamentario la aprobación de “La ley orgánica de salud sexual y reproductiva y de la interrupción voluntaria del embarazo”. Se trata de una ley que mantiene el aborto en el Código Penal y establece plazos de libre decisión que se sitúan entre los más restrictivos de las legislaciones europeas.
El aborto es un derecho, no un delito. La derogación del artículo 145 del Código Penal es un requisito irrenunciable si queremos hablar de una ley que respete los derechos reproductivos y sexuales de las mujeres y su autonomía como personas, miembros de una sociedad que no discrimina por razón de sexo.
El derecho de las mujeres a decidir debería situarse en el centro de la nueva ley, pero la realidad sigue siendo la criminalización de las mujeres, ajustándose una vez más a vez más a las exigencias del sistema capitalista y patriarcal que nos explota.
Por lo tanto denunciamos que la nueva ley:
- Conserva los elementos de control patriarcal sobre las mujeres, su vida y su cuerpo.
- El plazo de 14 semanas es corto, a la vez que sigue poniendo límite a la libre decisión de la mujer, estableciendo una fuerte tutela del estado.
- Se da una total ausencia de garantías de su prestación en la sanidad pública.
- No regula la objeción de conciencia amparando el continuo fraude de ley a este respecto.
- Los casos de grave riesgo para la vida de la mujer quedan fuera de la ley a partir de las 23 semanas.
- La anticoncepción no se financiará en la sanidad pública.
- No tiene en cuenta a las mujeres migrantes, colectivo muy importante en las tasas de aborto del estado, más ahora con la reforma de la ley de extrajería en la que se les van a restringir derechos sanitarios.
Desde Mujeres por el aborto libre y gratuito exigimos de la nueva regulación:
- La total despenalización del aborto y su regulación como un derecho estableciendo las necesarias garantías para su ejercicio y respeto del mismo.
- La decisión libre sin periodos de reflexión:
- El carácter gratuito e igualitario.
- La educación afectivo sexual en la enseñanza pública.
- Formación específica en las profesiones sanitarias.
- Seguridad jurídica tanto para las mujeres que deciden interrumpir su embarazo como para las personas sanitarias que lo realizan.
Mujeres por el aborto libre y gratuito
jueves, 10 de septiembre de 2009
Mujeres Libres (1936-1939): cuando florecieron las rosas de fuego (II)
x Nelson Méndez P.
"Ya ves Mercedes, no hemos desaparecido! Aquella semillita que con tanta fe, ardor y esfuerzo sembramos, luchando contra reloj, porque teníamos el tiempo contado, ¡GERMINÓ!"
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Lo específico en las ideas de MM. LL.
El feminismo hispano anterior al nacimiento de MM. LL. era un movimiento que expresaba visiones y objetivos de sectores de clase media, con énfasis en el logro paulatino de los derechos políticos y en ir disminuyendo lo más absurdo de una tradición espiritual y jurídica misógina, ocupándose relativamente poco de la discriminación social, educativa y cultural que padecían las españolas obreras y campesinas. La aparición de este colectivo libertario marca una ruptura con esas limitadas experiencias previas, así como con el esfuerzo paralelo en el tiempo de comunistas, socialistas y falangistas de crear las secciones femeninas de los respectivos partidos, concebidas como meras correas de transmisión para llevar consignas y ordenes a un sector de la población para el que no se definían políticas específicas y que en lo esencial debía someterse a la dirección partidista, integrada siempre por varones, si acaso con alguna mujer que aceptara esa dominación de género. Al respecto, hasta el mismo nombre de Mujeres Libres enuncia una perspectiva teórico-práctica fundamentalmente distinta a lo que expresaba, por ejemplo, la Asociación de Mujeres Antifascistas controlada por el Partido Comunista, en cuya denominación ya se apunta que los objetivos específicamente femeninos son secundarios en la estrategia partidista de constituir – y controlar - un frente popular antifascista.
A pesar de la afluencia de activistas provenientes de las otras instancias del movimiento libertario (CNT, Federación Anarquista Ibérica - FAI - , Juventudes Libertarias, los ateneos libertarios), desde el principio MM. LL. funcionó de modo autónomo, sin subordinarse a ninguna de las estructuras previamente existentes, pues se consideraba que la organización separada permitiría una acción más eficaz en los temas que particularmente concernían a la mujer, ya que sólo con la acción femenina autogestionada se podría adquirir la confianza y capacidad para participar como iguales a los hombres en la tarea de construir un mundo mejor. Esto se explicaba así en la revista MUJERES LIBRES: "No luchamos contra los hombres, No pretendemos sustituir el dominio masculino por el femenino. Es necesario trabajar y luchar juntos pues sino nunca tendremos la revolución social. Pero necesitamos nuestra propia organización para luchar por nosotras mismas" [citado en Liaño y otras, 1999b: 18]. Esa misma autonomía se manifestó en las relaciones con otras organizaciones de mujeres del campo republicano, a las que repetidamente se tuvo que aclarar que MM. LL. no estaba dispuesta a limitar su acción en pro de transformar radicalmente la condición femenina, en aras de compromisos políticos coyunturales como el de la “unidad antifascista”.
MM. LL. compartía sin duda la estrategia anarcosindicalista de lucha de clases y la visión comunista libertaria de la CNT y la FAI[1], pero entendía que en ese marco cabía desarrollar sus objetivos organizacionales específicos, resumidos en dos consignas: capacitación y captación. Lo primero se refería al trabajo educativo, para ayudar a las mujeres obreras y campesinas a superar las enormes carencias de instrucción formal que padecían, lo cual era condición básica para acceder a lo segundo, pues las mujeres que se superaban a través de la educación podrían incorporarse y participar activamente en ese proceso de transformación social profunda impulsado por el movimiento libertario español en las áreas donde tenía predominio (particularmente en Cataluña y Aragón).
Como propuestas para modificar a corto plazo la situación femenina en España, los esfuerzos más insistentes de la Agrupación apuntaron a lo siguiente:
- Sobre el trabajo asalariado: La participación de la mujer era indispensable, porque en ello se fundaba la independencia económica femenina. Por las urgencias de la guerra civil se aceptó la incorporación masiva de las mujeres a laborar en las fábricas, pero MM. LL. no quería simplemente esa función de emergencia, pues propugnaba un derecho definitivo al trabajo. Para que ese derecho no fuese mera acumulación de cargas adicionales sobre las espaldas femeninas, propugnaban la instalación generalizada de comedores populares y guarderías, así como que las faenas hogareñas fuesen compartidas.
- Relaciones de pareja: Este aspecto lo vinculaban con la independencia económica, pues sin ésta no es posible construir el amor libre, que es la relación basada en la libertad para asumir conscientemente el acuerdo de compartir la existencia, y nada tiene que ver con esa caricatura de promiscuidad sexual sin compromiso que ha promovido como espantajo el conservadurismo religioso de entonces y de ahora. En tanto anarquistas, repudiaban el control y sanción institucional (estatal o eclesiástico) sobre las uniones, porque tal ingerencia refuerza el papel dominante de esas estructuras de poder, además de consolidar la desigualdad hombre-mujer en las relaciones interpersonales.
- Prostitución: Sobre este tema hicieron proposiciones originales. La consideraban como un resultado inherente al sistema capitalista y estaban en su contra, pero a favor de las prostitutas. Decían que no se podía acabar con la explotación sexual sólo con medidas policiales, pues ello supondría dejar sin trabajo a muchas mujeres. Plantearon que inicialmente debía existir una prostitución liberatoria, con exámenes y tratamientos médico-sicológicos, orientación y capacitación en trabajos sustitutos, ayuda moral y económica, que progresivamente llevasen a la desaparición de este "oficio".
- Educación infantil: siendo un asunto al que prestaron la mayor atención, sostenían que en las escuelas capitalistas se adquiría una mentalidad encasillada por los valores burgueses, por lo que era esencial que todos los involucrados diesen un giro total al proceso educativo, potenciando una escuela para la libertad a la que asistiesen juntos niñas y niños, iniciativa radical para la época en España. Además se reivindicaba la teoría y la experiencia de la pedagogía libertaria que desde el Siglo XIX se había asociado estrechamente con el movimiento anarquista[2].
- Familia: Criticaban la jerarquización autoritaria que imperaba en su seno y su sometimiento al poder paternal. En opinión de MM. LL., la mujer y los hijos carecían de todo derecho a expresarse dentro de la familia tradicional, siendo que el sistema capitalista utiliza esta institución para favorecer la propiedad privada y la sumisión a los poderes autoritarios, de modo que la estructura familiar debía transformarse radicalmente en términos de igualdad, libertad y solidaridad unidos con lo que se planteaba respecto a las relaciones de pareja.
- Educación sexual: Enfrentando al oscurantismo de raíz clerical que para entonces campeaba en la península ibérica, con tanta fuerza que era visible hasta entre quienes se consideraban “de izquierdas”, MM. LL. insistió en abrir canales para informar y discutir sobre la sexualidad, incluyendo temas para entonces tabú como los métodos anticonceptivos o el aborto, en tanto la consideraban un aspecto esencial de la vida humana, que debía ser conocido para ser transformado en el sentido más positivo para la felicidad individual y colectiva.
Es necesario apuntar que las ideas y la existencia misma de MM. LL. enfrentaron resistencias incluso dentro del ámbito libertario, donde a pesar de brindarse cierto apoyo económico, locales de funcionamiento y espacio en la prensa ácrata, no se quiso aceptar a la Agrupación como un organismo igual a la CNT, la FAI y las Juventudes. Cuando MM. LL. solicitó formal reconocimiento en un pleno nacional del movimiento libertario en octubre de 1938, se le respondió que “una organización femenina sería para el movimiento obrero un elemento de desunión y desigualdad, con consecuencias nefastas en el desarrollo futuro de la clase obrera.” [citado por Nash, 1975: 19]
Ciertamente tal resistencia a reconocer la especificidad y necesidad de autonomía en la lucha femenina puede interpretarse como una muestra de la opresiva tradición del dominio de género, presente con todo su peso en la España de entonces, que llevaba a la mayor parte del anarquismo ibérico a ver la lucha de MM. LL. con condescendencia pero como algo secundario, mientras que los libertarios de talante más puritano se incomodaban porque esa lucha asomaba en tópicos tan escabrosos como los relacionados con la sexualidad. Ni que decir que fuera del ámbito ácrata eran vistas como la expresión más acabada y pintoresca de la "locura anarquista", infamia que luego se usaría para justificar un desdén – vigente aún para muchos - hacia esa experiencia de lucha.
MM. LL. en acción
Para aclarar que no hablamos de un colectivo cuya existencia fuese básicamente testimonial o teórica, se impone destacar la labor concreta que en menos de 3 años de existencia realizó la Agrupación:
- Aparte de la revista ya mencionada, muchas de las agrupaciones locales de MM. LL. tenían sus propias publicaciones, además de difundir textos e informaciones en el resto de la prensa libertaria. También hay testimonio de la impresión de un sinnúmero de folletos, hojas de propaganda, afiches y libros, para cuya referencia más detallada se puede ver lo indicado en Ackelsberg [1999], Giambelli [1998], Iturbe [1974] y Liaño y otras [1999].
- Realización de una amplísima labor de capacitación educativa básica y aprendizaje laboral dirigida a las mujeres obreras y campesinas. Para ello, en muchos sitios se participó dentro de las iniciativas impulsadas por los sindicatos, mientras que en Barcelona MM. LL. puso en marcha de modo independiente el "Casal de la Dona Treballadora", donde se atendían entre 600 y 800 mujeres en clases de alfabetización, instrucción básica, mecánica y agricultura, sin olvidar enseñanza sindical y temas económico-sociales.
- Vale indicar que si bien en los primeros días de la Guerra Civil hubo una espontánea integración de mujeres a las milicias anarquistas, eso no ocurrió por iniciativa de MM. LL., desde donde se hizo todo lo posible a favor de esas combatientes, que fueron excluidas de la línea de batalla con la militarización de las milicias en noviembre de 1936. En todo caso, MM. LL. mantendría su esfuerzo a favor de canalizar el máximo de suministros hacia el frente.
- Se promovieron jornadas de agitación y propaganda, programas de radio, bibliotecas móviles y eventos culturales resaltando el papel de las mujeres organizadas para transformar por si mismas las condiciones de la existencia femenina, lo que resultaba imprescindible en el proceso hacia la revolución social que proponía el anarquismo. Se enfatizó en orientar estas actividades hacia las colectividades agrarias e industriales impulsadas por la CNT y la FAI.
- Participación directa en la creación y gestión de guarderías y comedores populares, respondiendo a una reivindicación inmediata de las trabajadoras. También se impulsó el funcionamiento de orfanatos y centros de apoyo a los refugiados, en auxilio a las víctimas más desvalidas del conflicto armado.
- En el área de salud, MM. LL. fomentó la creación de una Escuela de Enfermeras y el Instituto Materno-Infantil Louise Michel, ambos en Barcelona. Debe decirse que – habiendo tomado la CNT la polémica decisión táctica de participar en el gobierno republicano - la Ministra de Sanidad era Federica Montseny, a quien correspondería la paradójica circunstancia, para una anarquista, de ser la primera mujer en el mundo que ocupase una cartera ministerial.
- También en conjunto con el Ministerio de Sanidad, se trabajó en hacer funcionar los "liberatorios" de prostitución.
Toda esa fulgurante actividad y reflexión se vio truncada por el triunfo de los fascistas de Franco, que condujo a estas mujeres a la cárcel, al exilio, a volver a la situación contra la que se habían rebelado, o lo que tal vez fue peor, a un silencio que negaba a muchas tan siquiera mencionar la experiencia más rica de sus vidas. Entre la desesperanza y debilitamiento que significó el exilio para el anarquismo español, parte de lo peor le tocó a las veteranas de MM. LL., a quienes ni siquiera les fue posible mantener estructuras organizadas en la clandestinidad o en el exterior, como si pudieron hacerlo otras expresiones del movimiento libertario ibérico. Apenas si se registró el esfuerzo, iniciado por Suceso Portales, Sara Berenguer y otras, de publicar la revista MUJERES LIBRES DE ESPAÑA EN EL EXILIO, que comenzó a aparecer en Londres en 1964, luego se siguió editando en Francia y se mantuvo por 47 números hasta 1976, pero que fue prácticamente desconocida fuera de reducidos círculos de la envejecida emigración ácrata española.
Aquellas extraordinarias mujeres tuvieron que esperar muchos años para al menos rememorar en conjunto, y también para que hubiese oídos atentos a escucharlas, así como a seguir el rumbo que ellas abrieron, tomando el mismo nombre de Mujeres Libres para iniciativas anarcofeministas que ahora funcionan en Francia, Colombia, Argentina, Estados Unidos y España. La herencia principal que han legado a la posteridad es que si es posible construir – pese a estar en medio de una difícil coyuntura – un movimiento feminista radical de masas, que a través de la acción directa promueva cambios sustanciales e inmediatos en la condición de sometimiento a la cual están sujetas tantas mujeres. Por decirlo con palabras de Concha Liaño: "Hoy apenas quedamos las veinteañeras de esa gesta. Todas las mencionadas han desaparecido. Bastantes somos las que les debemos mucho. Y la autora de estas líneas más que ninguna. Desde aquí quiero reiterar que nunca las olvidé y que las he llevado en mi corazón a través de tantos años de ausencia física. ¡Ya ves Mercedes, no hemos desaparecido!... Aquella semillita que con tanta fe, ardor y esfuerzo sembramos, luchando contra reloj, porque teníamos el tiempo contado, corto, ¡GERMINÓ!" [Liaño, 1999a: 4].
Notas:
[1] Su formulación más conocida está en las resoluciones del IV Congreso de la CNT, Zaragoza, mayo 1936.
[2] Esta asociación había tenido un exponente ilustre en el catalán Francisco Ferrer (1859-1909), fusilado por quienes no hallaron otro modo de detener su innovadora acción pedagógica.
Mujeres Libres (1936-1939): cuando florecieron las rosas de fuego (I)
Extraído de: http://www.nodo50.org/ellibertario/textos.html
Publicado en La Haine el 10 de agosto de 2009.
Mujeres Libres (1936-1939): cuando florecieron las rosas de fuego (I)
x Nelson Méndez P.
Se ha dicho que la historia la escriben los vencedores, pero más importante aún es que por mucho tiempo ha sido escrita fundamentalmente por varones".
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En la década de 1930, en una dramática coyuntura dominada por la Guerra Civil, existió en España la Agrupación de Mujeres Libres, iniciativa de organización femenina radical de masas como no ha habido otra en el ámbito iberoamericano, tanto por su desarrollo cuantitativo como porque ha sido la expresión más acabada de los vínculos históricos entre feminismo y anarquismo. Se expone aquí el proceso social, político y cultural que rodeó a dicha organización, apuntando las circunstancias de su aparición y desarrollo, su ideario específico para la emancipación de la mujer por la mujer, y lo más resaltante de su acción concreta. Se rescata la importancia de esa experiencia, por lo general desconocida o toscamente malinterpretada, como hito pionero e inspirador para el feminismo radical contemporáneo.
Se ha dicho que la historia la escriben los vencedores, pero más importante aún es que por mucho tiempo ha sido escrita fundamentalmente por varones que se precian de realistas, así que ocuparse de unas fantasiosas mujeres derrotadas pasa por tema de poca entidad como para que investigadores serios se dignen examinarlo. Por ello, en lo dedicado a la Guerra Civil de España (1936-1939), probablemente el evento histórico del Siglo XX sobre el cual se ha producido más abundante documentación en lengua castellana dentro y fuera del mundo académico, las consideraciones acerca de la Agrupación de Mujeres Libres (en adelante indicada como MM. LL.) y sus huellas en el proceso social ibérico de aquel período por lo general son inexistentes del todo, cuando más reducidas a escuetas menciones de cliché – tipo “pequeño grupo de feministas románticas” o “sección de mujeres de las organizaciones anarquistas ya existentes” - y al limbo de las notas al pie de página.
De hecho, en la indagación de fuentes para preparar este texto, que gracias a Internet puede ser hoy día bastante prolija y permite verificar lo existente en fondos documentales como los de la Biblioteca del Congreso en Estados Unidos y las Bibliotecas Nacionales de España, Francia y otros países, no encontramos referencia a ningún producto académico originalmente escrito en castellano, como artículo en revista arbitrada, tesis de pregrado o de postgrado dedicado específicamente al tema, aunque si localizamos un libro que a pesar de titularse “El Feminismo Ibérico” y ser escrito por una docente universitaria catalana[1], no menciona en sus 150 páginas a MM. LL., a ninguna de las tantas y visibles militantes libertarias españolas por los derechos de la mujer, y ni siquiera al anarquismo. Apenas se pudo consultar la versión resumida de un trabajo académico en italiano [Giambelli, 1998] y una tesis de doctorado originalmente en inglés [Ackelsberg, 1998]. Ello a pesar de que se han publicado recopilaciones muy completas de fuentes primarias y testimonios detallados de muchas protagonistas, a saber: el # 4 del boletín EL NOI [1996], Iturbe [1974], Liaño [1999a], Liaño y otras [1999b] y Nash [1975]; aparte de ser nada menos que el primer movimiento feminista radical de auténtica base popular en el ámbito iberoamericano, precursor en la lucha por reivindicaciones que después de tantos años conservan plena vigencia, con el extraordinario mérito de iniciar con coraje la construcción de utopías en un entorno de enorme atraso social y cultural del cual la mujer era víctima por excelencia.
Las raíces de MM. LL.
Un profundo vínculo entre feminismo y anarquismo se establece desde los orígenes de ambas corrientes, luego de la Revolución Francesa y en los comienzos del capitalismo industrial en Europa Occidental, de manera que en precursoras como la inglesa Mary Wollstonecraft (1759-1797)[2] o la francesa de ascendencia peruana Flora Tristán (1803-1844) se evidencia afinidad con las mismas tendencias sociopolíticas e intelectuales que en el segundo tercio del Siglo XIX, con Pierre J. Proudhon y Mijail Bakunin como sus figuras más destacadas, darían pie al ideal socialista libertario moderno.
Cuando hacia el último cuarto del Siglo XIX y primeras décadas del Siglo XX, el anarquismo se estructura como una opción teórico-práctica bien diferenciada del marxismo y otras corrientes radicales, mujeres como la francesa Louise Michel (1830-1905), la inglesa Charlotte Wilson (1854-1944), las norteamericanas Lucy Parsons (1853-1942) y Voltairine De Cleyre (1866-1912), la judía rusa Emma Goldman (1869-1940), las italianas Leda Rafanelli (1880-1971) y Virgilia D’Andrea (1890-1933), la hispano-argentina Juana Rouco (1889-1969), la puertorriqueña Luisa Capetillo (1879-1922) y la brasilera María Lacerda de Moura (1887-1945), entre muchas otras, representan toda una riqueza de pensamiento y acción que se tradujo en la constitución de un feminismo libertario específico. Por supuesto en España, donde el ideal ácrata arraigó como en ningún otro lugar, éste tendrá muy pronto expositoras destacadas que comenzaron a divulgar el ideario anarcofeminista y a enriquecerlo con sus aportes [véase García-Maroto, 1996], como Belén Sárraga (1873-1951), Teresa Claramunt (1862-1931) y Teresa Mañé o “Soledad Gustavo” (1865-1939), esta última madre de Federica Montseny (1905-1994), que sería la mujer de trayectoria más resaltante en el anarquismo español de la decisiva década de 1930[3].
Desde su fundación, ocurrida en 1910, la Confederación Nacional del Trabajo - CNT, central sindical orientada por el anarquismo y fuerza fundamental en el movimiento obrero español en las primeras décadas del Siglo XX - había tenido afiliación femenina y reconocido el derecho de las mujeres a su libertad económica y a salario igual que el hombre, pero poco o nada se planteó por mucho tiempo como iniciativas de lucha específica en relación a ellas, pues apenas es a fines de los años de 1920 y comienzos de los 30 cuando la presencia femenina empieza a hacerse más notoria en el espacio laboral de las empresas capitalistas hispánicas; además que con la concesión a las mujeres del derecho al voto (octubre de 1931) a poco de establecerse la II República, se generó una dinámica política y cultural que abría nuevas posibilidades para la participación de las mujeres en la lucha social.
En esa circunstancia es que en 1934 se funda en Barcelona el Grupo Cultural Femenino, núcleo pionero de articulación femenina dentro de la CNT, al tiempo que otras instancias del movimiento ácrata peninsular como los ateneos libertarios y las revistas GENERACIÓN CONSCIENTE (luego rebautizada como ESTUDIOS) y REVISTA BLANCA, procuran atraer a sus filas a mujeres provenientes del reducido sector de las españolas con alguna formación académica[4]. El objetivo inicial, en ambas vertientes, era alentar a más mujeres a acercarse al ideal libertario, pero la acelerada dinámica que se puso en marcha con el estallido de la guerra civil (19 de julio de 1936), impulsó a una rápida unificación de esfuerzos y a evolucionar a un planteamiento feminista muy activo, que tuvo la virtud de calar en muchas mujeres de los sectores populares y todavía hoy nos resulta inspirador.
El grupo que política e intelectualmente propugnaba las perspectivas feministas más consecuentes estaba en Madrid, con la escritora Lucía Sánchez Saornil (1895-1970), la abogada y educadora Mercedes Comaposada Guillén (1901-1994) y la médica Amparo Poch y Gascón (1902-1968). Desde esa ciudad, el 2 de mayo de 1936, sale a la calle el primer número de la revista MUJERES LIBRES, con 13 ediciones publicadas hasta 1938, donde se recogería lo esencial de las ideas que impulsaban a este colectivo y de las acciones que emprendió en medio de las complejas circunstancias de la Guerra Civil, además del esfuerzo para entonces inédito en el ámbito de habla castellana de hacer una publicación donde todos los textos y buena parte del componente gráfico eran creación femenina[5].
El nombre de esa revista lo tomará poco más adelante la organización específica que constituirían las mujeres anarquistas desde septiembre de ese año en las zonas liberadas del fascismo, aún cuando el congreso que formalizó su fundación (que fue el único que pudieron realizar) ocurrió en agosto de 1937 en Valencia. Para la creación de esta agrupación como un colectivo con significación social real, las más dedicadas activistas fueron mujeres provenientes del ambiente anarcosindicalista de Cataluña, como Soledad Estorach (1915-1993), Pepita Carpena (1919- ), Sara Berenguer (1919- ), Pepita Estruch (1920- ), María Jiménez, Concha Pérez (1915- ) y Concha Liaño (1919- ), pero no hay que olvidar a otras destacadas animadoras de ese proceso como Lola Iturbe (1902-1990), Carmen Conde (1907-1996), Pilar Grangel (1893-1987), Isabel Mesa (1913-2002), Áurea Cuadrado (1900-1969), Pura Pérez (1919-1995), Suceso Portales (1904-1999), Concha Guillén (1919- ) y Antonia Fontanillas (1917- ). El esfuerzo de todas las mencionadas y muchas otras se tradujo en una organización que llegó a contar con 147 agrupaciones locales – con un mínimo de 10 afiliadas cada una - y, según la cautelosa estimación de Nash [1975: 16] que rebajó 25% de la cifra que MM. LL. dio a conocer entonces, congregaba unas 21000 mujeres en 1937, con evidente presencia política y cultural en regiones como Cataluña, Aragón y Valencia. Incluso hay referencias a que se constituyeron agrupaciones de MM. LL. en el exterior, concretamente en Argentina, Bélgica, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Holanda y Polonia.
Notas:
[1] María A. Capmany (con la colaboración de Carmen Alcalde), editado por Oikos-Tau de Barcelona en 1970.
[2] Su marido William Godwin hizo la primera exposición filosófica moderna de los fundamentos del anarquismo en la obra “Inquiry Concerning Political Justice” (1793).
[3] Una concisa reseña informativa sobre cada persona, evento, publicación y organización del anarquismo ibérico que se menciona en este trabajo puede localizarse en el muy documentado volumen de Íñiguez [2001].
[4] A principios de la década de 1930 se estimaba en más de 50% el analfabetismo femenino en España, según indica Giambelli [1998], siendo de suponer un porcentaje más alto entre los sectores populares.
[5] La excepción a la regla fue la colaboración permanente como diseñador y dibujante de Baltasar Lobo, esposo de Mercedes Comaposada, que después sería un artista mundialmente conocido.
Publicado en La Haine el 9 de agosto de 2009.
miércoles, 9 de septiembre de 2009
Masculinidades, feminismo y hombres de nuevo tipo
A través de la historia de las civilizaciones, hemos evidenciado cómo se mantiene una estructura social general respecto a los roles de género y a algunas prácticas culturales constituidas a la luz de dicha estructura. El patriarcado y las formas de dominación masculina por medio de las cuales éste se cristaliza, caracterizan la amplia mayoría de sociedades de la humanidad, sociedades de diferente orden, desde las tribales hasta las más aceptadas como civilizadas y modernas.
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Ante este panorama, las expresiones sociales que han buscado romper con estas prácticas culturales han encontrado en su desarrollo múltiples obstáculos. Fundamentalmente el movimiento feminista a nivel global, el cual, aunque ha logrado avanzar en gran medida sobre algunas de sus reivindicaciones[1] ; aún no ve un horizonte alcanzado respecto a una verdadera equidad de género.
Teniendo en cuenta las condiciones sociales producidas por un sistema social patriarcal[2], podremos encontrar dos grandes obstáculos; el primero de ellos tiene que ver con la dificultad para que se acepten tales desigualdades entre los géneros como un problema real, y en esa medida lograr que estas condiciones dejen de ser vistas como naturales e históricamente reafirmadas.
El segundo obstáculo está relacionado con las diferencias de clase del sistema socioeconómico imperante, aunque no se está afirmando que sean separados y distantes entre sí, sino que al hacer esta diferenciación entenderemos cuáles son las dos vías determinantes para la perpetuación de las relaciones sociales trazadas por la imposición dominante y patriarcal. Condiciones por medio de las cuales la estructura social y mental de las diversas culturas, hoy sostienen en diversos grados la discriminación hacia las mujeres, pues es en este sistema social en que se ratifican y radicalizan los grados de discriminación hacia las mujeres.
En este contexto, el presente texto tiene la intención de suscitar algunas inquietudes sobre un tema que ha cobrado en la actualidad un protagonismo académico y social importante: las masculinidades. Se habla en plural porque actualmente podemos tener algunas precisiones sobre las diversas formas en que los hombres vivimos y experimentamos nuestra masculinidad, formas muy diversas que desde lo teórico y práctico contradicen lo jamás cuestionado, lo correcto, la diestra, el poder…la masculinidad hegemónica.
Estas nuevas realidades de la identidad de género masculina, pueden ir, desde sexualidades disidentes[3], hasta una militancia férrea en el feminismo o la reivindicación de los derechos de las mujeres, elementos que nos permiten generar nuevas formas de construir visiones sobre el papel o los roles de género de esta sociedad moderna, o de la segunda modernidad, o de la modernidad tardía o de la posmodernidad si se quiere, la cuestión es que hoy estamos llamados y llamadas a transformar las condiciones sociales enajenantes, opresoras y represoras de nuestra sociedad. Tales transformaciones comprenden diversos ámbitos, pero fundamentalmente debemos abordar aquellos en los que se cristalizan nuestras formas de pensar, sentir y representar, es decir, en el día a día y las relaciones interpersonales.
Debemos avanzar hacia unas relaciones equitativas, no homogenizantes e igualitarias entre las diversidades. Los hombres debemos alcanzar una visión autocrítica sobre nosotros mismos, lograr develar cómo la estructura de pensamiento patriarcal establece unos condicionamientos que no sólo afecta a las mujeres, y así mismo, entender que dicho sistema impuesto hoy coarta nuestra sensibilidad, nuestra emocionalidad, nuestra libertad.
Hay hombres que optamos por acompañar la lucha feminista, y tal vez por ello, somos tildados de muchas maneras, pues para el machismo no puede existir un heterosexual que se identifique con las mujeres en sus reivindicaciones, y tampoco es posible acompañar otros procesos que cuestionen al patriarcado, lo que implica enfrentarse al prejuicio, ya que, por ejemplo, la lucha por la libertad sexual también es una reivindicación que permitirá avanzar en el respeto, la equidad y la libertad colectiva.
Se hace necesario el llamado a la construcción de hombres de nuevo tipo, que rechacen la “labor” imaginaria e impuesta de “dominar”, discriminar y “someter” a todo aquello que le sea diferente. Poder encontrarnos con las mujeres en el mismo camino, entendernos entre los géneros, conocer nuestras capacidades y limitaciones, desprovistos de la discriminación y la idea perversa de que por una condición inmanente somos los que estamos por encima de la pirámide.
El grado de desarrollo de la modernidad nos debe permitir acercarnos a nuevos caminos renovadores, los cuales hagan de esta sociedad un lugar más justo. El capitalismo, el patriarcado y el totalitarismo que impone una clase privilegiada sobre las demás, deben ser los grandes molinos a vencer. Este llamado a los hombres es para reinventarse, es poder decir que no se deja de ser masculino si se mira por igual a mujeres y personas de diferente identificación sexual o de género. Es un llamado a abandonar nuestro eterno rol de victimarios, es un llamado a hacernos verdaderos compañeros de las mujeres, es una invitación a romper con los estereotipos de la sexualidad de dominantes y dominadas, mejor la del reconocimiento mutuo. Es la búsqueda de una transformación que haga de todos y todas forjadores de la igualdad.
Autor:
Harold Leder, sociòlogo, El cartel consultorio de diseño.
[1] por ejemplo: el reconocimiento de las mujeres como sujetas de derecho, las posibilidades de ejercer su ciudadanía por medio del reconocimiento de su libertad para elegir y ser elegidas en asuntos políticos, la posibilidad de desempeño académico y laboral, el ejercicio de sus libertades sexuales y reproductivas y el reconocimiento de sus identidades de género, (entre muchos otros elementos)
[2] las cuales pueden ir desde la división sexual del trabajo, hasta expresiones de misoginia que se materializan en violaciones, maltrato físico, ver a las mujeres como botín de guerra, entre muchas otras formas de sexismo y machismo.
[3] concepto acuñado por Xavier Alexander -2001-, para referirse a todas aquellas formas de vivir la sexualidad diferente a la heteronorma.
Publicado en Kaos en la Red el 8 de agosto de 2009.
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